LA CAMPEONA
Llevaba días, semanas, meses jugando ajedrez, se decía en la ciudad que Ella era la mejor del pueblo vecino y que nadie le ganaba. Todo había cambiado, el mercado se había activado, las gentes acudían a verla, las tiendas vendían y sus calles estaban vivas, la monotonía en el pueblo había desaparecido, hacían fila para retarla, querían ganarle.
No pudiendo dar crédito a lo que se decía fueron a buscarla, debía regresar a casa; pero cual fue la sorpresa al darse cuenta que Ella ganaba porque nadie sabia jugar ajedrez. A pesar del asombro de lo que estaba sucediendo, dejaron que siquiera jugando y nadie se atrevió a decirle que esas no eran las reglas, aunque diciendo algo de verdad, eso fue mentira, sus hermanos llamaron al alcalde y le dijeron que así no se jugaba ajedrez, al oír esta terrible calumnia los sacaron a patadas del pueblo y no los volvieron dejar a entrar.
En las plazas, los mercados y todo el comercio se murmuraba que habían entrado unos falsificadores del juego y querían cambian la forma de jugar. Y fue así como Ella se convirtió en la Campeona del Pueblo.