jueves, 26 de mayo de 2011

EL CAFÉ
Le habían prohibido que se enamora. Tenia la costumbre de hacerlo cualquier día, después del ultimo amor, y la verdad sea dicha, era insoportable cuando esto sucedía. Se enamoraba sin pensar en nada, únicamente comenzaba su trasformación, y no dejaba de llorar, se enfermaba y siempre terminaba donde el psiquiatra. Todos en casa entraban en pánico, era la peor de las enfermedades, nadie sabia porque razón pasaba esto en su familia, pero se había convertido en una verdadera desgracia, hasta ese día en que fue Él quien se enamoro de  Ella, dijo que la vio pasar debajo de la ventana de su casa robándose un pensamiento y la   sintió llorando cuando lo miraba, entonce su corazón se alargo hasta sus labios y la amo.
Pasaron algunos calendarios y esa tarde la invito a tomar café y le llevo pensamiento que tanto le gustaban, y mientras sonaba la musita de edith piaf besandole sus labios vírgenes, le dijo que la amaba. Todo fue silencio, lo miro fijamente y tomando las flores entre sus manos temblorosas se levanto de la mesa y le pido que no la siguiera. Anduvo las calles de su pueblo por días interminables y la encontraron una tarde de invierno, callada, arrastrando el cuerpo por el cansancio. Desde entonces no volvió ha hablar. Dice el psiquiatra que tiene miedo de enamorarse de dos personas a la vez y le tiene miedo  al olvido.

miércoles, 18 de mayo de 2011

TODO FUE CUESTIÓN DE AMOR

No podía dormir, el día la tenia asfixiada, estaba desesperada, parecía que todo estaba saliendo como no deseaba. Cambiar por amor, precia una decisión ridícula como decian sus compañeras de trabajo, pero se le había ocurrido esta idea después de esta noche. Se sentó muy cerca del espejo como queriendo huir  de él sin que se diera cuenta, pero se quedo allí pensando, en sus largas piernas, en la redondes de sus senos, en su pelo largo y ondulado de color de la melcocha, su cintura y su trasero, era verdaderamente hermosa. Pero que pasaba que El no llegaba, le había prometido regresar, fue la mejor noche de su vida, y no volvía.
Parecía que todo estaba sucediendo como no quería, sin embargo empezó a vestirse lentamente y lo hizo de la manera mas discreta posible, recogió sus pelo largo, guardo su cuerpo en un fino vestido negro de seda y sus pies quedaron cubiertos por una botas negra de fina gamuza, pinto sus labios, tomo la cartera, hizo la llamada acostumbrada y salio dispuesta a encontrarlo como la primera vez.
En el ascensor lo vio, callado y vestido de angustia, eso pensó y quiso creerlo, pero la verdad era, que su esposa era Ella, la conocía desde el tiempo de las cometas, la golosa y el trompo y en el mas completo silencio le pido disculpas, no estaba interesado. Todo había sido cuestión de tragos. Ella lo entendió y paso de largo, cambio sus zapatos por unos de color rojo de largo tacón como le gustaban a él, soltó el cabello sobre los hombros, pinto sus labios de un color rosa carmesi y se adorno con esos finos aretes de diamante, y al devolverse roso su cuerpo de gitano y como ese día sintió el ardor en sus ojo de color verde claro y el temblor en sus labios, entonces Él camino como un autómata detras de su cuerpo y Ella con su delicado giro de  cintura y sin dejar de caminar sobre sus piernas largas, le sonrió con sus labios recogidos en su rostro y le agradeció no se olvidara que todo fue cuestión de tragos.
Lo verdaderamente importante era que por un día y una noche había dejado el prostíbulo por amor.