JOSEFINA
Su piel estaba tatuada de discordias, fusiles, bomba, minas anti-personales caminando detrás de cada soldado padre, hijo, niño urbano, amaneceres perdidos en el silencio de la muerte. Había historia de ausencia de paz en sus gentes. Estaban llenos de angustia y soluciones violentas.
Ella amaba ese campo, el sudor del trabajo y cada esquina de su vereda.
Ella amaba ese campo, el sudor del trabajo y cada esquina de su vereda.
Se leía que habían advertido que el miércoles teníamos que dejar las parcelas, se las iban a tomar a las buenas o a las malas; el gobierno estaba dando subsidio para los desplazados quienes debían dejar el campo.
Esa tarde no escucho la voz de su hermano que le decía: corre josefina, corre que nos van a matar, Una granada había explotado muy cerca de Ella dejándola aparentemente muerta..
..Estaba tan acostumbrada al ruido de la guerra que cuando despertó en el hospital, no entendía que había sucedido. Todo era absoluto silencio...
La tranquilidad se había apoderado de su cuerpo, miraba los espacios en total silencio, el ruido de los pájaros, la briza, todo se movía pero no oía su caminar, no lograba entender lo que sucedía, tenia la necesidad de escuchar las voces de su pueblo, sus risas y la dulce música de su hermano tocando el cuatro.
¿Pero que habrá sucedido? ¿porque tanto Silencio?...
..Estaba tan acostumbrada al ruido de la guerra que cuando despertó en el hospital, no entendía que había sucedido. Todo era absoluto silencio...
La tranquilidad se había apoderado de su cuerpo, miraba los espacios en total silencio, el ruido de los pájaros, la briza, todo se movía pero no oía su caminar, no lograba entender lo que sucedía, tenia la necesidad de escuchar las voces de su pueblo, sus risas y la dulce música de su hermano tocando el cuatro.
¿Pero que habrá sucedido? ¿porque tanto Silencio?...