EL CAFÉ
Le habían prohibido que se enamora. Tenia la costumbre de hacerlo cualquier día, después del ultimo amor, y la verdad sea dicha, era insoportable cuando esto sucedía. Se enamoraba sin pensar en nada, únicamente comenzaba su trasformación, y no dejaba de llorar, se enfermaba y siempre terminaba donde el psiquiatra. Todos en casa entraban en pánico, era la peor de las enfermedades, nadie sabia porque razón pasaba esto en su familia, pero se había convertido en una verdadera desgracia, hasta ese día en que fue Él quien se enamoro de Ella, dijo que la vio pasar debajo de la ventana de su casa robándose un pensamiento y la sintió llorando cuando lo miraba, entonce su corazón se alargo hasta sus labios y la amo.
Le habían prohibido que se enamora. Tenia la costumbre de hacerlo cualquier día, después del ultimo amor, y la verdad sea dicha, era insoportable cuando esto sucedía. Se enamoraba sin pensar en nada, únicamente comenzaba su trasformación, y no dejaba de llorar, se enfermaba y siempre terminaba donde el psiquiatra. Todos en casa entraban en pánico, era la peor de las enfermedades, nadie sabia porque razón pasaba esto en su familia, pero se había convertido en una verdadera desgracia, hasta ese día en que fue Él quien se enamoro de Ella, dijo que la vio pasar debajo de la ventana de su casa robándose un pensamiento y la sintió llorando cuando lo miraba, entonce su corazón se alargo hasta sus labios y la amo.
Pasaron algunos calendarios y esa tarde la invito a tomar café y le llevo pensamiento que tanto le gustaban, y mientras sonaba la musita de edith piaf besandole sus labios vírgenes, le dijo que la amaba. Todo fue silencio, lo miro fijamente y tomando las flores entre sus manos temblorosas se levanto de la mesa y le pido que no la siguiera. Anduvo las calles de su pueblo por días interminables y la encontraron una tarde de invierno, callada, arrastrando el cuerpo por el cansancio. Desde entonces no volvió ha hablar. Dice el psiquiatra que tiene miedo de enamorarse de dos personas a la vez y le tiene miedo al olvido.
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